jueves, 5 de marzo de 2020

De arena y barro


Comenzamos a las 10 de la mañana con el grupo de niños de 2 a 3 años de la clase de Rubén y Sara. Antes de entrar y fuera de la sala de psico les hago una pequeña presentación de los materiales que van a haber dentro de la sala.
Les decimos que pueden pasar y explorar con los materiales, que son para ellos.
El grupo de niños que entra primero entra corriendo y van derechos a dónde están las flaneras y la arcilla seca sobre la bolsa de plástico negra, pasando por alto el primer espacio, más ligero en cuanto a cantidad de materiales y estéticamente hablando.

Los niños que van más despacito observan y algunos se quedan en el primer espacio y otros exploran más allá donde está la arena, barro y ramitas; para comenzar hacer dibujos inmediatamente con palos. El primer grupo que entro está sentado alrededor de las flaneras y ya están jugando con el agua haciendo barbotina, cortando la arcilla con los palos y manchándose los pies. Hay mucho movimiento y mucha expansión algunos niños golpean con los palos la arcilla pegada y dicen: “son cacas que qué asco”.
Ahora hacen huellas con sus pies sobre el suelo limpio. Uno de los niños dice “son mis huellas” y los demás repiten “son mis huellas, son mis huellas”.
Más o menos la mitad de la clase está jugando alrededor de todo el espacio, hay muchísima expansión y movimiento. Algunos golpean con los palos las paredes, otros en cambio se han quedado y permanecen trabajando con la ardilla explorando en el lugar delimitado.
Solamente la entrada me ha recordado mucho a las sesiones de psicomotricidad, cuando entran dispuestos a tirar el muro de bloques de psicomotricidad.
Ahora algunos niños cogen bloques más grandes de arcilla y las tiran contra suegra saltan sobre ellas y las rebozan como si fueran filetes empanados. Aparece aquí el juego simbólico.

A los 20 minutos la mitad de los niños están corriendo y golpeando, solo 6 o 7 niños están más centrados jugando en las áreas delimitadas. Los educadores invitan a quienes corren a ir a la clase y quedamos quienes están más concentrados en continuar con su actividad.
Hoy destacaría el hecho de que el contexto es sumamente importante de como el espacio delimita y enmarca la acción, contextualizando la gracias a sus previas experiencias.

Nos quedamos con un grupo de 8 niños y niñas. Son las 10:30 y algunos juegan de manera individual, otros juntos. Hay un niño que lanza la arcilla con fuerza contra el suelo y le pregunta otro niño: “¿cuánto filetes quieres? y el otro niño contesta: “muchos” y lanza otro trozo de arcilla contra el suelo. Repiten la misma secuencia hasta cuatro o cinco veces en una especie de danza repetitiva.
Después de 45 minutos damos por concluida la actividad y los niños vuelven a su aula.





El segundo grupo entramos a las 11:40, esta vez son solo cinco niños. La luz está más bajita y les digo que vamos a entrar como a una cueva y que hoy no hay psicomotricidad. Los cinco niños entran mucho más despacito que lo anterior se acerca en el primer espacio y lo miran después comienzan a coger los palitos y al descubrir los pinceles los cogen y comienzan a trazar sobre la arena. Ahora uno de los niños clava los pinceles en un bloque de arcilla.

Llevamos unos 15 minutos y ha comenzado una danza desde uno de los espacios delimitados al otro, una niña moja la arcilla seca y dice ha cambiado al observar que su apariencia se ha transformado. Los niños mojan la arcilla y los pinceles el espacio negro y la trasladan hacia el papel en blanco para pintar allí. Otra de las niñas decide coger una de las flaneras y llevarla hasta el espacio en blanco para no tener que desplazarse constantemente. Otra de las niñas coge una tela y empieza a correr. Hay materiales que nos invitan más al movimiento como por ejemplo las telas. Ahora una de las niñas pinta el suelo y dos niños corren con telas por el espacio.

Ahora el movimiento se ha extendido hasta el espejo. Van yendo desde un extremo a otro transportando arcilla húmeda con los pinceles hasta el espejo para pintarlo.

Pasadas las 12 preguntamos quién quiere volver al aula y dos de las niñas parecen querer quedarse, pero al ver que los otros tres niños se van, deciden irse también y dar por teminado ese juego.




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